Descripción
Única finca compuesta por tres antiguas casas canarias totalmente reformadas, con más de un siglo de historia y un encanto auténtico. En conjunto, ofrecen una superficie construida de aproximadamente 433 m², asentadas sobre una parcela de 2.975 m² con espectaculares vistas al mar y a la naturaleza circundante.
La propiedad se divide en siete apartamentos independientes, lo que brinda una excelente oportunidad tanto para uso privado como para explotación turística: seis apartamentos disponen de cocina, salón, dormitorio, baño y terraza con vistas al mar.
El séptimo apartamento cuenta con cocina, salón, dos dormitorios y dos baños.
En el exterior, la finca ofrece un entorno ideal para el descanso y la convivencia: una amplia zona chill-out con tumbonas y terrazas, aparcamiento para seis vehículos, jardín frutal y huerta.
Gracias a su distribución, su encanto rural y su excelente ubicación, esta propiedad es perfecta para convertirla en un pequeño hotel rural, una casa vacacional con encanto o un espacio para eventos y celebraciones privadas. Una joya única en el suroeste de Tenerife que combina historia, confort y vistas inigualables al océano.